Y son esas diferencias lo que nos hace participantes de esa eterna carrera que luchamos cada ser vivo donde tenemos que competir y luchar por mejorar nuestro bienestar.

Luchamos contra otras especies (virus, mosquitos , por ejemplo ) contra otros factores ( el tiempo, la juventud ) y también contra otras personas.

Por ejemplo, si eres panadero y tienes una panadería indirectamente estás luchando contra el panadero de la esquina.

Es por ello que aunque seamos pacíficos, la lucha del bienestar nos compete a todos. Es una guerra eterna que durará mientras queramos competir.